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Bruce R. McConkie
Desde el instante en que nacemos en esta vida terrenal, hasta el momento en que contraemos matrimonio en el templo, todo lo que tenemos dentro del sistema del Evangelio tiene como fin prepararnos y capacitarnos para entrar en ese sagrado orden del matrimonio que nos convierte en marido y mujer en esta vida y en el mundo venidero. “Entonces, desde el momento en que somos sellados por el poder y la autoridad del santo sacerdocio… todo lo que se relaciona con la religión revelada tiene como objeto ayudarnos a guardar los requisitos y las condiciones de nuestro convenio matrimonial, a fin de que éste tenga eficacia, virtud y fuerza en la vida venidera. “Por consiguiente, el matrimonio celestial es la ordenanza suprema del Evangelio... y es por eso que la unidad familiar es la organización más importante en esta vida y en la eternidad. “Por tanto, debemos tener más interés y preocupación por nuestra familia que por cualquier otra cosa en la vida... “No hay nada tan importante en este mundo como la creación y la perfección de las unidades familiares” (“La salvación es un asunto de familia”, Liahona, noviembre de 1970).lunes
Spencer W. Kimball
“No basta con abstenernos del adulterio. Debemos convertir en sagrada la relación matrimonial, sacrificarnos y esmerarnos por mantener la calidez y el respeto de los que gozamos durante el cortejo. La intención de Dios es que el matrimonio sea eterno, sellado por el poder del sacerdocio a los efectos de que perdure más allá del sepulcro. Los actos diarios de cortesía y bondad llevados a cabo consciente y amorosamente son parte de lo que el Señor espera en un matrimonio”(Spencer W. Kimball Liahona, febrero de 1978, pág. 8).
Thomas S. Monson
“Debido al carácter tan sagrado de la intimidad sexual, el Señor requiere el autocontrol y la pureza antes del matrimonio, al igual que plena fidelidad después de casados… Las lágrimas inevitablemente siguen a la transgresión. Hombres, no hagan llorar a las mujeres, porque Dios lleva la cuenta de las lágrimas que ellas derraman”(Thomas S. Monson Liahona, Enero de 1991, pág. 53).
Howard W. Hunter
“Sean fieles a sus convenios matrimoniales en pensamiento, palabra y hecho. La pornografía, el flirteo y las malsanas fantasías corroen la integridad personal y asestan un feroz golpe a los cimientos de un matrimonio feliz. De ese modo se destruyen la unidad y la confianza de un matrimonio. El que no domine sus pensamientos y cometa así adulterio en su corazón, si no se arrepiente, no tendrá el Espíritu, sino que negará la fe y temerá (D. y C. 42:23; 63:16)”(Howard W. Hunter Liahona, Enero de 1995, pág. 57).
Ezra Taft Benson
“El matrimonio en sí se debe considerar un convenio sagrado que se hizo ante Dios. Una pareja casada no solamente tiene una obligación mutua sino que también la tiene hacia Dios, quien ha prometido grandes bendiciones para aquellos que honran ese convenio.“La fidelidad a los votos matrimoniales es absolutamente esencial para que existan el amor, la con-fianza y la paz. El adulterio, sin ningún lugar a dudas, es condenado por el Señor”.
(Ezra Taft Benson Liahona, enero de 1983).
Joseph F. Smith
"La casa del Señor es una casa de orden y no de confusión y esto significa que el varón no es sin la mujer, ni la mujer sin el varón en el Señor; y que ningún hombre puede ser salvo ni exaltado en el reino de Dios sin la mujer, y ninguna mujer, sola, puede lograr la perfección y exaltación en el reino de Dios. Esto es lo que significa. Dios instituyó el matrimonio en el principio. Hizo al hombre a su propia imagen y semejanza, varón y hembra, y en su creación . . . tuvo por meta que quedasen unidos en los sagrados vínculos del matrimonio, y uno no es perfecto sin el otro. Además significa que no hay unión por esta vida y por la eternidad que pueda consumarse fuera de la ley de Dios y el orden de su casa. Los hombres podrán desearlo, podrán efectuarlo según las fórmulas de esta vida, pero carecerá de vigencia, a menos que se haga y se confirme por autoridad divina, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo." (Joseph F.Smith, Doctrina del Evangelio, pág. 266.)
José Smith
"A menos que un hombre y su esposa entren en un convenio sempiterno, mientras se hallaren en este estado de probación, y sean unidos por las eternidades, mediante el poder y la autoridad del Santo Sacerdocio, cesarán de aumentar cuando mueran, es decir, no tendrán hijos después de la resurrección. Pero aquellos que se casan por el poder y la autoridad del sacerdocio en esta vida, y siguen adelante sin cometer el pecado contra el Espíritu Santo, continuarán aumentando y teniendo hijos en la gloria celestial."(José Smith, Enseñanzas del Profeta fosé Smith, pág. 366.)
James E. Talmage
"Los convenios matrimoniales que se autorizan y sellan por el poder dado por Dios subsisten, si los participantes en ellos son fieles a sus promesas, no solamente por esta vida mortal, sino también por todo el tiempo de esta vida y por toda la eternidad. De ese modo, los esposos dignos que se han sellado bajo el convenio sempiterno se levantarán el día de la resurrección para recibir su herencia de gloria, inmortalidad y vidas eternas."Será la bendición privilegiada de los seres resucitados que obtuvieron exaltación en el reino celestial al disfrutar de la gloria de una progenie sin fin, llegar a ser padres de generaciones de hijos espirituales y dirigir su desarrollo a través de las etapas de probación similares a las que ellos mismos pasaron.
"Los propósitos de Dios son eternos; El proveyó para sus hijos un progreso sin fin, mundos interminables."
(James E. Talmage, "The Eternity of Sex", Young Woman's Journal, Oct. de 1914.)
Harold B. Lee
"Consideremos por un momento el primer matrimonio que se llevó a cabo en la tierra después de que ésta se organizara. Se había creado a Adán, el primer hombre, así como a las bestias, las aves y a todo ser viviente sobre la tierra. Se encuentra registrado lo siguiente: 'Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le daré ayuda idónea para él'. Después que el Señor formó a Eva, 'la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne'. Indudablemente el significado de estas palabras es sumamente claro. Muy probablemente fueron las palabras que dijo Adán al pronunciar las promesas solemnes del primer matrimonio sobre esta tierra. Al fin de ese casamiento, el Señor les mandó: 'Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla'. He aquí un matrimonio que el Señor efectuó entre dos seres inmortales, porque antes de que el pecado entrara a la tierra sus cuerpos no se encontraban sujetos a la muerte. El los hizo uno solo, no solamente por esta vida, ni por un período definido, sino que serían uno por las generaciones eternas."(Harold B. Lee, Decisions for Successful Living, pág. 125.)
Spencer W. Kimball
"Es normal pensar en casarse. Dios lo instituyó desde el principio, mucho antes aún de que las montañas del mundo se formaran. Recordad: 'Ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón' (1 Corintios 11:11) . . . Todas las personas deben desear casarse. Hay algunas que quizás no puedan lograrlo, pero todas deben desear hacerlo, ya que eso fue lo que Dios planeó para nosotros en el cielo.""El matrimonio es ordenado por Dios, y no es solamente una costumbre social. Sin un matrimonio apropiado y de éxito nadie puede lograr la exaltación."
(Spencer W. Kimball, Teachings of Spencer W. Kimball, pág. 291.)
miércoles
Gordon B. Hinckley
"No sé de una sola práctica que pueda tener un efecto más saludable sobre vuestra vida que la práctica de arrodillaros juntos al empezar y al terminar cada día. De alguna manera, las pequeñas tormentas que aparecen afligir cada matrimonio se disipan cuando, al estar arrodillados ante el Señor, le dais las gracias por vuestro compañero, en su presencia y entonces juntos invocáis sus bendiciones sobre vuestra vida, vuestro hogar, vuestros seres queridos y vuestros sueños."Entonces Dios será vuestro socio, y vuestras conversaciones diarias con él traerán paz a vuestro corazón y un gozo a vuestra vida que no puede lograrse de ninguna otra manera. Durante los años vuestro compañerismo se volverá más dulce, vuestro amor será fortalecido; vuestro aprecio mutuo crecerá"
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