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lunes

Joseph F. Smith

• "La obediencia debe ser voluntaria; no debe ser forzada; ni debe haber coacción. No se debe forzar al hombre a obedecer la voluntad del Señor en contra de su propia voluntad; se debe obedecer porque se sabe que es lo correcto, porque se desea nacerlo y porque se siente placer en hacerlo. Dios se deleita con las almas de buena voluntad."
(Joseph F. Smith, en Journal of Discourses, 25:59.)
• "No hay poder dado al hombre, ni medio legal que pueda usarse para obligar a los hombres a obedecer la voluntad de Dios contra su deseo, sino la persuasión y los buenos consejos; pero hay un castigo que acompaña la desobediencia, el cual deben padecer todos aquellos que no obedecen las claras verdades y leyes de los cielos."
(Joseph F. Smith, Doctrina del Evangelio)

Joseph F. Smith

"No es cosa tan difícil aprender a orar. No son las palabras que usamos lo que constituye particularmente la oración; ésta no se compone solamente de palabras. La oración verdadera, fiel y sincera es más bien la sensación que surge del corazón y del deseo interno de nuestros espíritus, de suplicarle al Señor con humildad y con fe a fin de que podamos recibir sus bendiciones. No importa cuan sencillas sean las palabras, si nuestros deseos son genuinos y venimos ante el Señor con un corazón quebrantado y un espíritu contrito para perdirle lo que necesitamos"
¿Son nuestras oraciones como las que describe el presidente Smith? (Joseph F. Smith Doctrina del Evangelio, pág. 213).

Joseph F. Smith

"La casa del Señor es una casa de orden y no de confusión y esto significa que el varón no es sin la mujer, ni la mujer sin el varón en el Señor; y que ningún hombre puede ser salvo ni exaltado en el reino de Dios sin la mujer, y ninguna mujer, sola, puede lograr la perfección y exaltación en el reino de Dios. Esto es lo que significa. Dios instituyó el matrimonio en el principio. Hizo al hombre a su propia imagen y semejanza, varón y hembra, y en su creación . . . tuvo por meta que quedasen unidos en los sagrados vínculos del matrimonio, y uno no es perfecto sin el otro. Además significa que no hay unión por esta vida y por la eternidad que pueda consumarse fuera de la ley de Dios y el orden de su casa. Los hombres podrán desearlo, podrán efectuarlo según las fórmulas de esta vida, pero carecerá de vigencia, a menos que se haga y se confirme por autoridad divina, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo."
(Joseph F.Smith, Doctrina del Evangelio, pág. 266.)

sábado

Joseph F. Smith

"Sería cosa sencilla que la gente se abstuviera de comer y beber un día de cada mes, para consagrar a los pobres lo que hubieran gastado para esos alimentos, y si quisieran, un poco más. El Señor ha instituido esta ley; es sencilla y perfecta, está basada en la razón y en la inteligencia, y no sólo proporcionaría una solución al asunto de ayudar a los pobres, sino que redundaría en beneficio de quienes observaran la ley. Llamaría la atención al pecado de la glotonería, sujetaría el cuerpo al espíritu y de esta manera ayudaría a la comunión con el Espíritu Santo y aseguraría una fuerza y poder espirituales que los habitantes de las naciones tanto necesitan. En vista de que el ayuno siempre debe ir acompañado de la oración, esta ley acercaría al pueblo más a Dios y apartaría sus pensamientos, por lo menos una vez al mes, de las prisas y preocupaciones mundanales y causaría que entraran en contacto inmediato con la religión práctica, pura y sin mancha, de visitar a los huérfanos y a las viudas y conservarse libres de las manchas del mundo"
(Joseph F. Smith Doctrina del Evangelio).

viernes

Joseph F. Smith

"El Señor ha instituido el ayuno de acuerdo con una base razonable e inteligente, y ninguna de sus obras es vana o imprudente; su ley es perfecta en esto como en otras cosas. Por tanto, se requiere que cumplan lo anterior quienes puedan; es un deber que no pueden eludir; mas téngase presente que. . . muchos padecen debilidades, hay otros cuya salud es delicada, otras tienen niños de pecho; a éstos no se les requeriría ayunar. Tampoco deben los padres obligar a los niños pequeños a que ayunen. He visto a niños llorar de hambre el día de ayuno, y en tales casos nada les beneficiará estar sin comer; al contrario, temen la llegada del día, y en lugar de recibirlo con alegría, les causa desagrado; y al mismo tiempo la compulsión engendra en ellos un espíritu de rebelión más bien que amor por el Señor y por sus semejantes. Mejor que obligarlos sería enseñarles el principio y permitirles que lo observen cuando tengan la edad suficiente para decidir inteligentemente"
(Joseph F. Smith Doctrina del Evangelio, pág. 238).

Joseph F. Smith

"No podéis forzar a vuestros hijos a que entren en el cielo. Tal vez podríais impulsarlos al infierno empleando métodos ásperos en vuestros esfuerzos por hacer los buenos, cuando vosotros mismos no sois tan buenos como debíais ser. El hombre que se irrita con su hijo, e intenta corregirlo cuando está dominado por la ira, está cometiendo el error más grave. . . No podemos corregir a nuestros hijos sino por el amor, por la bondad, por el amor no fingido, por la persuasión y la razón"
(Joseph F. Smith Doctrina del Evangelio).

jueves

Joseph F. Smith

“El matrimonio es el preservador de la raza humana. Sin él, los propósitos de Dios serían frustrados; la virtud sería destruida para dar lugar al vicio y la corrupción, y la tierra sería nula y vacía.”
“No puede existir felicidad genuina separada y apartada del hogar, y cada esfuerzo realizado para santificar y preservar su influencia es edificante para aquellos que se esfuerzan y sacrifican por su establecimiento…No hay felicidad sin servicio, y no hay mayor servicio que aquel que convierte el hogar en una institución divina, y que promueve y preserva la vida familiar.”
"No puedo entender como un hombre puede ser tan rudo con cualquier mujer, mucho menos con la esposa de su corazón, y la madre de sus hijos, y me han contado que existen aquellos que son absolutamente brutales, pero ellos son indignos de ser llamados hombres.”